Hábitos de conducción griegos que pueden ser fatales

La tradición griega de la «relajación» universal de verano no significa en absoluto que debamos comportarnos de la misma manera mientras conducimos un automóvil.

El calor, que se registra en Grecia todos los años durante un periodo de tiempo bastante largo (en comparación con los países del norte de Europa), hace que sus habitantes no estén tan atentos a las normas de comportamiento en las carreteras. Y, por desgracia, algunos hábitos más o menos comunes entre los griegos (en coche o en moto) pueden tener consecuencias desagradables e incluso trágicas.

Conducir sin camisa

Si tienes la costumbre de andar sin camiseta por el calor, olvídate de ello, ya que conlleva graves riesgos. Y todo porque en caso de accidente, incluso a baja velocidad, el conductor resultará herido, ya que el roce en el punto de contacto del cinturón de seguridad con la piel provocará una quemadura.

Conducir en chanclas

Los zapatos de verano, las sandalias y las chanclas son accesorios imprescindibles para la temporada de verano. Sin embargo, están fuera de los límites cuando se trata de conducir. Los expertos dicen que un pie que resbala puede hacer que sea imposible controlar adecuadamente los pedales del acelerador y del freno y provocar un accidente. No olvides también que es por esto por lo que te pueden multar con 100 euros.

Pies en el tablero

Sin embargo, los peligros asociados a conducir en chanclas y sin camiseta son insignificantes frente a la costumbre, especialmente habitual en nuestro país, de poner los pies sobre el salpicadero.

En caso de colisión frontal, la bolsa de aire se desplegará con una fuerza tremenda, superando los 300 km/h. Así, un pasajero sentado en el asiento delantero, como se ha descrito anteriormente, puede sufrir múltiples fracturas en las piernas, así como graves lesiones en la pelvis y la columna vertebral. Es en tales accidentes que ocurren muchas muertes.

cigarrillo en el coche

Fumar, además de ser un hábito especialmente malo, puede ser causa de un accidente de tráfico, ya que, por un lado, desvía la atención de la carretera, por otro, consigue que al menos por un momento se tome una. mano del volante.

Al mismo tiempo, tirar una colilla de cigarrillo por la ventana puede provocar un incendio y, por lo tanto, está terminantemente prohibido. La multa por esta infracción es de 200 euros, mientras que la Ordenanza de Seguridad contra Incendios prevé un incremento de la multa en función de la categoría de riesgo (el lugar donde se arrojó la “colilla” y el riesgo de incendio).

Colgando la mano a través de una ventana abierta

No menos peligrosa es la costumbre del conductor de sujetar el volante exclusivamente con la mano derecha, cuando el codo de la mano izquierda descansa sobre la ventanilla abierta. Parece un hábito inofensivo, pero en realidad todo es diferente, ya que conducir con una sola mano reduce drásticamente las posibilidades. Y en una situación de emergencia (por ejemplo, violación de la señal de ALTO por parte de otro vehículo) no le permite realizar los movimientos de dirección necesarios para evitar un accidente.

Tampoco olvidamos que cuando la mano «cuelga» fuera de la ventana, está completamente expuesta a muchos peligros en la red de carreteras, y especialmente cuando las motocicletas «muy apretadas» corren a alta velocidad, cortando por completo los espejos. ¿Y si tu mano se cruza en su camino?

botella de agua

Asegúrese de tener una botella de agua en el automóvil, siempre que esté en un lugar seguro. De lo contrario, una botella inocente puede ser fatal. Esto se debe a que cuando nos vemos obligados a frenar cada vez con más fuerza, los objetos que “cuelan” dentro del coche multiplican su peso y se convierten en objetos peligrosos que pueden lesionar tanto al conductor como a los pasajeros. También tenga en cuenta que si la botella cae al suelo y llega a la zona del pedal, puede agarrar el embrague, el acelerador o el freno, dificultando la conducción.

Quitar el cinturón de seguridad

El vehículo que choca se detiene abruptamente mientras los pasajeros que no usan cinturones de seguridad continúan moviéndose dentro del vehículo a la misma velocidad, chocando contra el tablero o el parabrisas. Nada más subir al vehículo, debemos abrocharnos el cinturón de seguridad. Este simple movimiento debe hacerse mecánicamente, porque el cinturón puede salvarnos la vida.

Casco mientras conduce una motocicleta

«Los cascos salvan vidas». Tan trillado como suena esta frase en particular, nadie puede discutir el hecho de que un casco puede ser el ángel guardián de un motociclista. Sin embargo, muchos ciclistas continúan viajando sin este equipo salvavidas, especialmente durante los calurosos meses de verano.



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