Afganistán: vender hijas como medio de supervivencia

El matrimonio infantil y la venta de niños en Afganistán no son una sorpresa; ya se han producido incidentes antes. Pero con la llegada al poder de los talibanes, el fenómeno se ha vuelto verdaderamente a gran escala y la edad de las novias jóvenes ha disminuido significativamente.

Un número creciente de familias afganas resolver problemas con la supervivencia a través de la venta de sus hijas pequeñas: la pobreza y el hambre reinan en el país. A través de «acuerdos comerciales» o matrimonios contraídos, los padres pueden alimentar a sus hijos restantes.

Asho, de ocho años, se vendió por 300.000 afganos (3.000 dólares) a un afgano de 23 años. Pero el dinero no fue suficiente, el padre decidió vender a su hija menor, Shukriya de un año y medio, por $ 2800. Bibigul, la madre de Asho, dice que el hambre reinaba en la familia, y además, era necesario saldar las deudas, por lo que la hija se vendió:

«Simplemente no tenemos otra opción. No es algo bueno que hacer. Dios y su profeta nunca nos dijeron que hiciéramos esto».

Sin embargo, no es necesario pagar la compra con dinero; por regla general, los padres de las niñas están dispuestos a aceptar ganado o armas a cambio, y los precios varían en un amplio rango. El padre de las otras dos niñas afirma:

«Najiba es mi hija. La vendí por 50.000 afganis (500 dólares). Su marido me pagó 25.000. Tan pronto como pague la segunda parte, puede quedarse con ella».

Después de la llegada de los talibanes, la situación en el país es inestable: el tipo de cambio de la moneda nacional ha caído drásticamente y muchos afganos están atravesando dificultades financieras. Los precios de los alimentos se han disparado y la ayuda exterior ha disminuido.





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